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Control de stock por talla y color en tiendas de ropa

23 de septiembre de 2026 por
Control de stock por talla y color en tiendas de ropa
Equipo Kanpo

Te quedan 30 poleras y ninguna es la talla que te piden



Sábado, cuatro de la tarde. Entra una clienta, ve la polera oversize negra colgada, le gusta, pide la M. No hay. Pruebas con la S, le queda chica. Se va.

Abres el sistema y te dice que tienes 30 poleras oversize negras en stock. Y es verdad. Lo que no te dice es que 22 son XS y 8 son XXL.

Ese es el problema central de vender ropa y calzado: el número grande de tu inventario casi nunca es el número que importa.


El problema no es cuánto stock tienes, es de qué


En una ferretería, un tornillo de 3 pulgadas es un tornillo de 3 pulgadas. En una tienda de mascotas, un saco de 15 kilos es un saco de 15 kilos. Un solo código, un solo número, y ese número te sirve para decidir.

En moda no. "Polera oversize negra" no es un producto: es un conjunto de entre cinco y siete productos distintos que comparten foto y nombre. Cada uno se vende a una velocidad diferente, se agota en un momento diferente y muere en liquidación en un momento diferente.

Cuando tu sistema los cuenta juntos, estás tomando decisiones de compra, de vitrina y de precio sobre un promedio que no existe en la realidad.


Cada talla y color es un producto distinto (y hay que tratarlo así)


La regla práctica: si tiene un precio, un stock y una venta propios, necesita un código propio.

Eso significa un SKU por combinación. No "POL-OVER-NEG", sino "POL-OVER-NEG-M". Con su propio conteo y su propio historial de venta.

Suena a más trabajo y lo es, una sola vez, al cargar la temporada. Lo que compra a cambio:

  • La caja deja de mentir. Si el cajero cobra sobre un código genérico, el sistema descuenta "una polera" de un pozo común y tu inventario se desalinea desde la primera venta del día. Con código por variante, lo que sale de la tienda es exactamente lo que sale del sistema.
  • Sabes qué reponer. No repones "20 poleras negras". Repones 8 M, 6 L, 4 S y 2 XL, porque eso es lo que se vendió.
  • Puedes liquidar quirúrgicamente. El descuento va sobre las tallas muertas, no sobre el modelo completo. Esa diferencia es margen que te quedas.

El quiebre de curva: cuando tener stock es peor que no tenerlo


En retail de moda se le llama curva de tallas a cómo se reparte la demanda entre las tallas de un mismo modelo. En una tienda chilena promedio de vestuario, las tallas centrales concentran la mayor parte de la venta; las de los extremos son minoría.

De ahí sale el fenómeno más caro y menos visible del rubro: el quiebre de curva.

Cuando se agota la talla central, el modelo deja de venderse prácticamente entero. No importa que te queden 22 unidades en la percha. Esas 22 unidades ya no son inventario: son saldo esperando su liquidación. Siguen ocupando metro cuadrado, siguen inmovilizando plata que le pagaste al proveedor, y siguen apareciendo en tu sistema como si fueran mercadería vendible.

El indicador que importa no es cuántas unidades tienes. Es cuántos modelos tienes con la curva todavía completa. Un modelo con curva rota es un modelo que ya murió, aunque el sistema diga que está vivo.

Esto se mide fácil si tienes stock por variante, y no se puede medir de ninguna forma si no lo tienes.


En moda, el efecto fantasma cuesta el doble


Ya hablamos de vender stock que no tienes y de cómo se destruye. En ropa y calzado el daño es mayor, por una razón simple: la venta no se puede reemplazar.

Si vendes por web la última zapatilla talla 42 que un cliente acaba de llevarse de la tienda física, no tienes salida. No le puedes mandar la 41. No le puedes mandar el mismo modelo en otro color. Tienes que escribirle, pedir disculpas, devolver la plata y asumir el costo del despacho si ya salió.

Y si el pedido venía de un marketplace, además arriesgas tu reputación como vendedor, que es lo que determina cuánto te cuesta vender ahí el mes siguiente.

La ventana entre "se vendió en caja" y "desapareció de la web" es el riesgo completo. Cuando esa ventana son horas —porque la sincronización corre por planilla, por carga manual nocturna o por un proceso que se ejecuta cada cierto rato— los sábados son una ruleta.


Cómo se ordena esto en Kanpo


Variantes que se arman a mano, no una matriz que te obliga.

En la ficha del producto, pestaña Avanzado, activas ¿Tiene Variantes? y agregas cada combinación con su nombre —"Talla L - Rojo"—, su SKU propio y, si corresponde, su precio propio.

Esto importa más de lo que parece. La mayoría de los sistemas te hace declarar atributos (Talla: S, M, L / Color: Negro, Rojo) y te genera automáticamente las seis combinaciones. El problema es que en moda de autor esas seis casi nunca existen: el rojo vino solo en M y L, el negro vino en toda la curva. Terminas con fichas fantasma que nunca tuviste y que ensucian tu catálogo y tu tienda online.

Acá cargas exactamente las que compraste. Ni una más.


Precio por variante, sin duplicar fichas.

La talla XXL que el proveedor te cobra más cara, o el color de edición limitada que vendes sobre el precio de línea, se configuran en la propia variante. No necesitas crear un producto aparte para cobrar distinto.

Decides en qué canal vive cada producto.

En la misma pestaña, tres interruptores independientes: Disponible en Punto de Venta, Publicado en Tienda Online, Disponible en Catálogo WhatsApp / Meta. Sirve para lo que realmente hacen las tiendas de ropa: dejar los saldos solo en mostrador, publicar el lanzamiento primero en la web, o sacar del catálogo de WhatsApp lo que no quieres vender por chat.

Carga de temporada en Excel.

La plantilla oficial incluye columnas de atributos dinámicos —Talla, Color, Marca— además de SKU, precio y costo. Subes la temporada completa en un archivo y el sistema hace upsert por SKU: si el código ya existe lo actualiza, si no existe lo crea. No se duplican fichas al recargar.

Si ya vendes online, no redigitas nada.

La sincronización de catálogo trae SKUs, variantes, descripciones y fotos desde Shopify, Jumpseller y Mercado Libre. Puedes ver el detalle en Integraciones.

La venta en caja baja el stock online en menos de dos segundos.

Kanpo trabaja con webhooks en vez de sincronización programada, y al confirmar un pedido ejecuta una verificación de stock en vivo con bloqueo de registro antes de reservar. Si la 42 se acaba de ir en mostrador, el canal online ya no la ofrece.

Alternativa automática cuando una talla se agota.

En la ficha puedes vincular productos sustitutos. Cuando el principal está sin stock, esa alternativa se le sugiere al cliente en el carrito de WhatsApp y al cajero en el punto de venta. En vez de perder la venta, la mueves.

Rearmar curva entre sucursales.

Si en Providencia te sobran S y en Ñuñoa te falta M, las transferencias entre bodegas con guía interna de traspaso te permiten recomponer curvas en lugar de liquidar. Disponible desde el plan Standard.

Y cuando igual se manda la talla equivocada, el flujo de devolución con código RMA gestiona el retiro, la recepción en bodega y la resolución —cambio, cupón o nota de crédito— sin que nadie reconstruya el caso desde cero. Disponible en plan Premium.

Por dónde partir esta semana


No necesitas migrar todo de golpe. Parte por tus diez modelos de mayor rotación:

  1. Ábrelos por talla y color, cada combinación como variante con su propio SKU.
  2. Cuenta físicamente esas variantes. Vas a encontrar diferencias; ese es el punto.
  3. Revisa cuáles de esos diez ya tienen la curva rota. Esos son candidatos a liquidación hoy, no en dos meses.
  4. Recién después ordena el resto del catálogo.

El objetivo no es tener el inventario perfecto. Es dejar de decidir compras con un número que suma peras con manzanas.


¿Tu sistema actual cuenta poleras o cuenta tallas?

Te mostramos cómo queda tu catálogo de temporada cargado en Kanpo, con tu propio archivo de productos.

# Moda
¿Te pasa esto en tu tienda?
Te mostramos cómo lo resuelve Kanpo con productos como los tuyos.